Pie de foto: protesta ganadera por los daños del lobo. / D. S. F.

La planificación de la campaña de controles, advierte la organización, limitará a apenas un mes las batidas

ANA S. GONZÁLEZ

«Vuelven a llegar tarde y con el problema crecido». Así resume Asturias Ganadera la planificación elaborada por el Principado para controlar la población de lobos después de que varios ayuntamientos hayan recibido una circular en la que se requiere de la colaboración municipal y participación local.

La primera lectura del escrito autonómico hecha por la organización es que el reclamo de la participación de los cotos locales a estas alturas constituye un reflejo de la ineficacia de los mecanismos de control autonómicos y demuestra que la presión es la que les va obligando a retractarse y a modificar sus estrategias.

La decisión llega con retraso porque, a estas alturas, es difícil que las batidas se hagan efectivas antes de febrero y en marzo termina el periodo de caza debido al comienzo de la época de reproducción. Censura, asimismo, la limitación a 25 participantes, cuando la experiencia demuestra que en algunos montes es muy insuficiente.

El hilo de «chapuzas» desglosadas por la organización continúa. El Principado, apunta, reconoce menos lobos de los que hay – estima que superan los seiscientos frente a los trescientos oficiales- y «ni siquiera apuraron el número máximo legal a abatir, 20% del censo, con las cifras que ellos manejan».

De momento hay más ayuntamientos convocados que lobos a batir, un total de 54.
De los 45 grupos reproductores reconocidos nacerán bastantes más lobos que los que se prevén batir.

«Suponiendo que solo treinta de los grupos se reprodujeran, a una media de cinco lobeznos por camada, ya tendríamos 150 animales nacidos. Al margen de los números, la realidad es la que es: hay más lobos donde ya había lobos y hay lobos donde no los había», lamenta.

Por todo ello, considera que el volumen de ataques al ganado va a seguir siendo insostenible la próxima campaña. Para paliarlo es, en su opinión, preciso un cambio absoluto en los términos en que se plantean los controles.

Asturias Ganadera reclama que se aceleren los plazos lo máximo que sea posible, con el inicio inmediato de los controles tras los ataques al ganado por equipos especialistas muy cualificados y respetando el derecho de autodefensa.