Varios asociados, entre ellas el secretario general del sindicato mayoritario URA, habían impugnado judicialmente la citada cesión

ANA S. GONZÁLEZ

La Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Asturiana de los Valles (ASEAVA) convocará una Junta General Extraordinaria para que los socios se pronuncien sobre la autorización para la cesión de uso de la marca Xata Roxa, ratificada en una asamblea el pasado mes de marzo pero impugnada judicialmente por cuatro asociados, entre ellos el secretario del sindicato mayoritario en Asturias, URA, Borja Fernández.

La organización entiende el recurso como una maniobra contra la mejora del precio a los ganaderos y ajena a los intereses de la asociación y sus socios. «Ha supuesto un bloqueo injustificable de una decisión aprobada democráticamente y concebida para elevar el precio de venta de los animales, reforzar el valor de la marca y abrir nuevas vías de ingresos en beneficio del conjunto del sector», denuncia.

El acuerdo, sostiene, podría estar generando a los criadores de la raza una mejora de diez céntimos por kilo de carne desde hace un mes. ASEAVA recuerda que el acuerdo fue aprobado por mayoría en la asamblea y sostiene que la impugnación se apoya exclusivamente en una objeción formal sobre la convocatoria dado que la cuestión no figuraba en el orden del día.

Aseava y URA mantienen un conflicto por la decisión de la primera de lanzar una nueva marca de carne para poner en valor la raza Asturiana de los Valles con independencia de la comunidad autónoma o del país en el que hayan nacido, se hayan criado o hayan sido sacrificadas.

El sindicato considera que la puesta en marcha de este sello crearía confusión en el consumidor, que hasta ahora «ha confiado en una IGP consolidada como es Ternera Asturiana, con animales nacidos, criados y sacrificados» en el Principado.

Aseava acusa a URA de usar un procedimiento judicial para evitar que los socios puedan hacer valer su raza en beneficio de la IGP. Pese a discrepar «de manera frontal” del fondo de la demanda, la Junta de Gobierno opta por «allanarse» y esquivar un «litigio largo, costoso y estéril» convocando una nueva Junta General

Lo que está en juego, subraya, son tres objetivos de fondo para el futuro del sector: la mejora del precio percibido por los asociados, activar plenamente la marca Xata roxa y generar ingresos por certificación de raza 100% autóctona que reduzcan la dependencia económica de la entidad.

La asociación lamenta que la impugnación haya retrasado una decisión que consideran «legítimamente adoptada y cercenado oportunidades reales de mejorar la rentabilidad de las explotaciones, fortalecer la posición comercial del producto y avanzar en la valorización efectiva de la raza». Aseava confía en que el conjunto de sus asociados vuelva a respaldar la decisión

URA, por su parte, interpreta que el «allanamiento total de Aseava confirma la plena fundamentación de la demanda presentada». Además, recuerda que los demandantes ya habían alertado previamente y por escrito a Aseava de las irregularidades que apreciaban en el acuerdo. Dado que dichas advertencias no fueron atendidas, acudieron a la vía judicial.